Las lámparas LED ya se utilizan, y cada vez más, en el hogar, en las oficinas, en edificios públicos… Este hecho es síntoma de que esta tecnología avanza y se está incorporando gradualmente en la sociedad.

En las tiendas especializadas encontramos todo tipo de productos, desde focos hasta tiras, pasando por fluorescentes, etc. El único pero de cara al consumidor es que el precio de estas bombillas es más elevado que el de las bombillas tradicionales. Hablamos de que de media una bombilla LED para el hogar cuesta en el mercado alrededor de siete euros, aunque la tendencia es que este precio vaya bajando y adecuándose a la oferta-demanda, ya que van surgiendo nuevas empresas con precios mucho más asequibles.

Pero… ¿qué bombilla LED elegir para casa? ¿Qué tipos de luces existen en el mercado? ¿Cuáles son las principales ventajas de este nuevo modelo de iluminación?… En Seniorled, proveedor de luces LED, vamos a intentar dar respuesta a todas estas preguntas.

Lámparas LED: qué son y qué características tienen

Los LEDS son diodos de emisiones de luz que se iluminan con el movimiento de los electrodos a través de un material semiconductor. Tienen una duración aproximada de unas 50.000 horas, mientras que la bombilla de bajo consumo dura 13.000 horas, por lo que la diferencia es notable.

En cuanto a las características, existen tres fundamentales, que son:

  • La calidad del chip: el fabricante es responsable de fabricar los LEDS bajo unos parámetros eficaces y eficientes (espacios sin contaminación, alta tecnología…)
  • La distribución luminosa homogénea: la distribución de la luz y la intensidad son cruciales. Las luces LED proporcionan un alumbrado intenso y directo.
  • La gestión del calor: si tienes una bombilla LED en casa notarás que no se calienta, algo que sí que pasa en las bombillas incandescentes de toda la vida.

Juntando estas características el resultado y la principal ventaja de la iluminación de los hogares con LED es el ahorro de energía. Se estima que está ahorro energético ronda el 80%, si lo comparamos con las bombillas de bajo consumo, que tienen un ahorro del 70%.

Otra de las ventajas sustanciales que hacen que las bombillas LED estén teniendo muy buena acogida es el aspecto medioambiental. No contienen nada de mercurio por lo que tiene un impacto nulo en nuestro planeta y favorecen un mundo totalmente sostenible.

Recordamos que las bombillas de bajo consumo, por ejemplo, en su momento parecían muy eficientes, sin embargo, tienen un alto contenido de mercurio que es perjudicial para la salud y la naturaleza.

¿Cómo elegir la bombilla LED más adecuada para cada estancia de la casa?

A la hora de elegir la bombilla LED adecuada para cada estancia de la casa no hay un regla fija y , a veces, podemos volvernos un poco locos. Llegas a la estantería de la tienda y ves mil bombillas LED de diferentes formas, colores, medidas, potencias…, ¿con cuál de todas me quedo?

Primero fíjate en la potencia lumínica. El lumen es la unidad que se usa para expresar la cantidad de luz que genera una bombilla. No hay una un acuerdo común respecto a esto, pues dependiendo del fabricante, se dice que una bombilla LED puede tener una potencia u otra. No obstante, en teoría, un LED es capaz de generar por sí solo entre 60 y 90 lúmenes.

El ángulo de apertura de luz también es otro punto a tener en cuenta. Mira bien las especificaciones y usos recomendados por el fabricante. La tecnología de la óptica usada en la elaboración de los LED es muy buena y hay bombillas que ellas solas iluminan toda una habitación de la casa.

Tampoco olvides la temperatura del color. Los grados Kelvin indican el tipo de color que tiene la luz de una bombilla, que puede ser: blanco cálido, blanco puro y blanco frío.

El blanco frío es perfecto para espacios con necesidad de mucha luz como garajes, trasteros… El blanco puro se recomienda para cuartos de baño, cocinas y lugares de trabajo. Respecto al blanco cálido, que es una luz de tono amarillo, es propicia para los dormitorios, el comedor y la sala de estar…, pues ofrece un tipo de luz más de ambiente.

Y, por último, haz un repaso a la instalación de luces que tengas en casa: bombillas incandescentes, lámparas fluorescentes, halógenos…, y mira qué puedes reutilizar y qué es mejor cambiar por completo.

Siguiendo estos consejos lograrás que la iluminación de tu vivienda con luces LED sea óptima y reducirás considerablemente la factura de la luz gracias al ahorro energético que se consigue con el uso de este tipo de bombillas. Y, muy importante, ya sabes que estarás contribuyendo a hacer de nuestro planeta un planeta sostenible.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *